“Dios transforma el corazón, yo transformo al mundo”
(Bayamón, Puerto Rico) El pasado 25 de octubre, la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico fue escenario del Festival Nacional Juvenil Claretiano 2025, un encuentro vibrante de fe, alegría y misión bajo el lema “Dios transforma el corazón, yo transformo al mundo”. Jóvenes de toda la isla se reunieron para celebrar su identidad claretiana y renovar su compromiso con la transformación del mundo desde el Evangelio.
La jornada inició con un cálido recibimiento y registro, donde cada comunidad fue acogida con entusiasmo y creatividad. Un photobooth claretiano, música y el simbólico Telar de la Unidad permitieron a los participantes entrelazar sus vidas como signo de comunión y fraternidad. Luego, el opening encendió el ambiente con bailes, barriles y pleneros, marcando el tono festivo del día.
Uno de los momentos más profundos fue el espacio TED (Testimonios de Experiencias de Dios), animado por el joven Julián A. Rivera Borrero y el matrimonio Yesenia Ortiz Nieves y Ricky Alicea Jurado, quienes compartieron cómo el carisma claretiano ha sido fuente de transformación en sus vidas. Sus historias inspiraron a los jóvenes a dejar que el fuego del amor de Dios guíe sus pasos y encienda su misión.
Durante la tarde, los participantes vivieron la Biblioteca Viviente, un recorrido por los distintos ministerios y experiencias claretianas presentes en Puerto Rico. Cada mesa fue un espacio de encuentro y aprendizaje, donde se compartieron testimonios, proyectos pastorales y vivencias de fe.
El festival culminó con una Celebración Eucarística, presidida por Mons. Rubén Antonio González Medina, enriquecida con signos culturales y espirituales. La presentación del hatillo claretiano, símbolo del compromiso misionero, marcó el envío final. La jornada concluyó con un momento musical que desbordó alegría, canto y hermandad.
El Festival Nacional Juvenil Claretiano 2025 fue una auténtica experiencia de encuentro, comunidad y misión, recordando que cuando Dios transforma el corazón, somos capaces de transformar el mundo.











