El obispo de la diócesis de Caguas, Rubén González Medina, celebró el décimo aniversario de su ordenación, durante una misa en la que el alcalde de Caguas, William Miranda Torres, obsequió al religioso la talla de un pitirre.
“Igual que nuestro pitirre es valiente, tiene libertad de espíritu y conciencia nacional. Por eso, es responsabilidad de cada uno de nosotros difundir la palabra de Dios”, manifestó Miranda Torres al dedicarle el regalo al sacerdote.
El arzobispo de San Juan, monseñor Roberto González Nieves y el obispo de Mayagüez, Ulises Casiano, participaron como cocelebrantes de la misa, que contó con la participación de los grupos Unidos en el Espíritu y Jocarum.
El obispo Rubén González Medina nació el 9 de febrero de 1949 en Santurce. En 1966, a los 17 años, ingresó al noviciado claretiano en Salvatierra, Álava, España. Hizo sus votos temporales en 1967 y los perpetuos en noviembre de 1972 en Puerto Rico.
Fue ordenado diácono el 8 de septiembre de 1974 en Costa Rica y sacerdote el 9 de febrero de 1975. Realizó sus estudios en filosofía y su primer año de teología, de 1969 a 1973, en Colmenar Viejo, Madrid, España.
Completó sus estudios en teología en el Seminario Diocesano de Paso Ancho en Costa Rica. Fue nombrado Superior Mayor de los Misioneros Claretianos de las Antillas en 1999. Fue ordenado obispo de la Diócesis de Caguas el 4 de febrero de 2001.
Es el tercer obispo en pastorear esta diócesis.
Fuente: El Nuevo Día
Ver más fotos en: Facebook.com
Obispo, Ordenación